Los microservicios parecen instaurarse cada día más y más en el sector. Cada vez más, las arquitecturas basadas en este tipo de servicios son más populares. De hecho, muchos ven en ellos el futuro de las arquitecturas IT y piensan que son una pieza fundamental para la transformación digital de las empresas. Pero, ¿qué son los microservicios? ¿Cuáles son sus características? ¿Qué ventajas y desventajas tienen? En este post lo descubriremos.
¿Qué son los microservices? Los microservicios son un sistema de desarrollo software que en los últimos años ha gozado de una gran popularidad. Aunque muchos se ven atraídos por ellos, no todos se han atrevido a ponerlos en práctica. De hecho, en estos momentos es cuando una gran mayoría de desarrolladores descubren cómo los microservices influyen de manera positiva en aspectos como el tiempo, rendimiento o la estabilidad de proyectos.
Los microservicios o microservices proponen su propia arquitectura. Mientras que en una arquitectura monolítica la aplicación es desarrollada como una única unidad, una arquitectura de microservicios funciona con un conjunto de pequeños servicios que se ejecutan de manera independiente y autónoma. Incluso cada uno de ellos puede estar en un lenguaje de programación diferente. Este tipo de servicios nos permite contar con infraestructuras IT más flexibles y adaptables, ya que para modificar un único servicio no es necesario alterar el resto de la infraestructura.
Los microservices se comunican entre sí a través de peticiones, por ejemplo, de HTTP a sus API. Para ello, debe de haber un número de mínimo de microservicios cuya función sea gestionar elementos comunes.
Hasta ahora, hemos comprobado que los microservices no actúan de manera estándar. A pesar de ello, encontramos unas características comunes.
Ahora ya sabemos qué son los microservices así como su arquitectura y características principales. Por ello, vamos a detallar algunas de sus ventajas y desventajas.